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Medicina alternativa

INTIMINA te enseña a ejercitar el suelo pélvico en la cama con 5 posturas sexuales

Los beneficios de un suelo pélvico fuerte son infinitos, pero entre los más importantes se encuentra disfrutar mucho más del sexo. Según un estudio de INTIMINA[1], el 35% de las españolas desconoce el estado de su suelo pélvico y no sabe cómo ejercitarlo. Esto último, no sólo trae aparejadas consecuencias tales como la incontinencia urinaria, sino que también afecta a la vida sexual de las mujeres.

 “Desde INTIMINA siempre remarcamos la importancia de ejercitar el suelo pélvico. Más allá de las rutinas que conocemos, existen otras formas mucho más divertidas, ¡como es el sexo! Con un suelo pélvico fuerte es posible evitar problemas como las pérdidas de orina, y además, mejorar la vida sexual de la mujer”, afirma Pilar Ruiz, responsable de comunicación de INTIMINA.

Fortalecer la musculatura pélvica con los ejercicios de Kegel, permite alcanzar mejores orgasmos, ya que los músculos que se ejercitan son los pubococcígeos que, cuando se tonifican, las sensaciones durante las relaciones íntimas aumentan y se puede alcanzar el clímax con más facilidad e intensidad.

Por ello, y para poder mejorar las relaciones sexuales, INTIMINA, compañía que ofrece la primera gama de productos dedicada a cuidar los aspectos de la salud íntima femenina, desvela las cinco posturas con las que poder ejercitar el suelo pélvico en la cama, y conseguir orgasmos mucho más placenteros:

  1. Postura del famoso perrito.

Es una de las más fáciles y una de las favoritas. Colócate en cuadrupedia, apoyando los brazos en el suelo y, el hombre, por detrás, tomará el control llevando a la acción de manera directa.

Consejo: contrae y relaja los músculos pélvicos, jugando a distintas velocidades, ya sea por tu propio ritmo o siguiendo el ritmo de tu pareja, acompañándolo con las contracciones. De este modo, se ejercitará el suelo pélvico con facilidad.

  1. La doma

Siéntate encima de tu pareja, dándole la espalda. Intercambiando movimientos lentos y rápidos, serás tú la que marque el ritmo.

Consejo: en este caso, se puede contraer no solo la vagina sino también los músculos del perineo a través de la realización de ligeros movimientos de la pelvis hacia tu pareja. Hay que hacerlo a distintas velocidades, pero de manera continua.

3. El elefante

Colócate tumbada boca abajo con las piernas abiertas dejando que tu pareja se sitúe encima.

Consejo: con esta postura se estimulan las paredes vaginales y el punto G, teniendo en cuenta además, que hay que intentar tomar el control de la respiración. Para ejercitar el suelo pélvico, es necesario realizar movimientos circulares.

  1. La hamaca

Mientras tu pareja se encuentre sentada en la cama, por ejemplo, con las piernas flexionadas agarrándose la parte superior de las rodillas, puedes quedar en el espacio sobrante entre sus piernas y el tronco, posición ideal para moverte libremente y realizar los ejercicios de Kegel durante el sexo.

Consejo: es importante que relajes tu musculatura al momento de “dejarte caer” y contraer apretando con la vagina al momento de volver a elevarte.

  1. Postura de la amazona

Tu pareja tiene que estar tumbada hacia arriba con las rodillas dobladas en dirección a tu pecho. Tú te colocas hacia arriba, a horcajadas, apoyándote sobre las piernas de tu pareja para encontrar el equilibrio.

Consejo: tú decides la velocidad. Cuando estés arriba, contrae el suelo pélvico y, al descender, relájalo. Puedes guiarte con dos tipos de movimientos: rápidos y apenas profundos o lentos y muy profundos.

Un suelo pélvico ejercitado afecta positivamente en el sexo de distintas maneras:

  • Aumenta la propiocepción, es decir, nuestra capacidad de sentir nuestro propio cuerpo y de poder indicarle cómo deseamos que actúe. En otras palabras, permite ser mucho más conscientes de la propia vagina o suelo pélvico, controlándolo de mejor manera durante una relación sexual.
  • Aumenta el riego sanguíneo en los tejidos de los órganos sexuales, aumentando significativamente la sensibilidad y con ella el placer y la excitación.
  • Relaja los músculos vaginales, permitiendo que la vagina esté más abierta, lo que es especialmente útil si la mujer presenta dolores durante las relaciones sexuales.
  • Aumenta la lubricación vaginal.              

[1] I Estudio sobre Suelo Pélvico e Incontinencia Urinaria en las españolas de INTIMINA”, realizado a una muestra representativa de 715 españolas en el mes de marzo de 2020 mediante el método CAWI (Computer Assisted WEB Interviewing).

Para seguir tonificando el suelo pélvico más allá de las relaciones sexuales, una excelente opción escomplementarlo con ejercitadores específicos como la Rutina de Kegel Laselle de INTIMINA. Se trata de tres esferas de distintos pesos (28gr, 38gr y 48gr), que proporcionan la cantidad justa de resistencia para mejorar la fuerza de la musculatura pélvica y asegurar que se esté realizando la técnica correcta de levantar hacia arriba.

     Otra gran alternativa es el KegelSmart, un dispositivo innovador e inteligente que reconoce la fuerza de la musculatura a través de 5 niveles. Este entrenador personal detecta la fuerza de tus músculos pélvicos y adapta los ejercicios en función del tono muscular de cada mujer. Cuenta con un programa guiado de ejercicios por vibración que indica cuándo se deben contraer y relajar los músculos. La rutina, de solo cinco minutos, es muy fácil de seguir y el dispositivo selecciona automáticamente el nivel, dependiendo de las condiciones fisiológicas de cada mujer.

TRUCO: puedes hacer estos ejercicios de Kegel antes del sexo, así te ayudará a lubricar la zona previamente. Con estos ejercicios y consejos, ya no hay excusa para tener un suelo pélvico tonificado. ¿Te animas a probar?

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